En mi mundo gay perfecto solo hay una falla.
En este mundo perfecto podría dormir cada noche con la calidez de un abrazo y no doblada y y gimiendo de dolor porque el dispositivo se volvió a mover.
Me olvidaría de los anticonceptivos y de todos los efectos secundarios tanto por usarlos como por no hacerlo.
Y si alguna vez le propusiese iniciar una vida juntas nadie pensaría que estoy tratando de aprovecharme de ella.
Una vida común sería nuestro objetivo primordial y deseado y no la consecuencia forzada resultado de un "accidente" reproductivo.
El exito en la vida profesional de una no sería a costa del de la otra. Ambas nos desarrollariamos profesionalmente
Ninguna de las dos daría por sentado que la otra persona le va a resolver todos los inconvenientes domésticos. Las labores domésticas serían realizadas en equipo.
En este mundo solo existe un inconveniente: el de no ser un mundo perfectamente gay.







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