Un post del Sábado, 16 de Agosto de 2008
07:16 p.m.
Heme aquí, recordando nuevamente el pasado, en el momento en que inicia esta historia, la de la chica de los ojos obscuros, en la edad del despertar sexual, cuando las lecciones podían pasar a un segundo plano y lo más importante era explorar, conocer el mundo experimentando, explorando de cuerpo presente y no solo através de congeladas diapositivas, acetatos muertos y videos de un lejano e indiferente mundo.
Cada día, cuando despertaba, pensaba en su tierna y profunda mirada, en la fresca fragancia de su perfume, me hacía sentir gran alegría y gozo, entonces podía encontrar la razon de ser.
El saber que cada mañana diría "Hola" y sonreiría cuando me viera aparecer en la puerta hacía fluir la energía dentro de mi, una imagen escurridiza de algo que aparentaba ser perfecto, una proyeccion que se desvanece al correr las persianas para descubrir que hay todo un mundo ahi afuera, escurridizo y siempre cambiante, que ofrece satisfacer ampliamente nuestros deseos o que amenaza con devorarnos, o ambas cosas.
El reloj marca veinte para las 5, es hora de darme prisa si no quiero llegar tarde de nuevo, me espera un largo dia, se han programado 2 sesiones a primera hora en el laboratorio de biologia, despues tengo que encargarme de dar instrucciones a los nuevos alumnos de servicio social y dejar todo preparado para mañana. También debo ver a mi directora de tesis, la clasificación de algas es una tarea ardua así que no la he visto desde hace 2 semanas.







0 comentarios:
Publicar un comentario